domingo, 3 de enero de 2010

Pasaje de la Historia: Tutankamón 1342 a.C

Homenaje a Juan Antonio Cebrián

Pasaje de la Hª:
Tutankamón 1342 a.C

Noviembre de 1922 un arqueólogo aficionado británico llamado Howard Carter hace un descubrimiento asombroso en el valle de los Reyes la convulsión estaba próxima, el británico en compañía de sus ayudantes entran en una tumba inviolada. Hasta ese momento se ignoraba la existencia de un faraón perteneciente a la decimoctava dinastía que murió muy joven, con tan sólo 19 años, pero que la suerte, el destino quiso que perdurase hasta ser localizado en esos albores del siglo XX.

Howard Carter y la Momia

Howard Carter comprobó casi de inmediato que se encontraba ante la tumba intacta de Tutankamón, el proclamado hijo del sol regresaba de ese modo a la actualidad, de manera fulgurante su tumba no se había tocado, había permanecido libre de expolios o saqueos, y gracias a ello más de 500 objetos se mostraban ante el mundo, de entre ellos la majestuosa máscara funeraria, vasijas con cerveza, vino, pan y toda suerte de utensilios que servirían al faraón para su viaje, para su tránsito hacia el más allá.

En lo que pocos repararon en ese crucial momento para la historia egipcia, fue en que en un lugar de la sala, en un lugar del sepulcro se almacenaban decenas de bastones, bastones simples, bastones que servían de apoyo para quien los llevarse y en ese momento no se pensó que el faraón hubiese podido precisar de semejantes accesorios, los bastones cobrarían actualidad decenios más tarde.

De lo que sí se empezó a hablar casi al instante fue de la leyenda, la leyenda negra, la maldición de la momia, a la que no pocos sucumbieron después del sido abierta la tumba de Tutankamón. El primero que lo hizo fue el mecenas de aquella expedición arqueológica, un excéntrico aristócrata británico llamado Lord Carnavon, quien fallecería al poco víctima de la neumonía, pero no fue el único que murió tras ser descubierto, redescubierto para la historia Tutankamón otros 20 seres humanos le siguieron en esa fatal historia, 21 para unos, 30 para otros, lo cierto es que la maldición de Tutankamón aún perdura en nuestros días, pues sabido es que tras el hallazgo en ese año de 1922, Egipto quedó cautivo por un desgobierno y todos dijeron que la culpa la tenía Tutankamón.

Cámara Funeraria de Tutankamón

Howard Carter fallecería sexagenario, dicen que también víctima de la maldición aunque debemos decir que la muerte de Howard Carter fue absolutamente natural, sea como fuere, hongos, maldiciones y descalabros propiciaron que la tumba de Tutankamón y los tesoros que contenía fuesen lo más codiciado en aquel tiempo y desde luego se dio un impulso definitivo al amor que muchos miles de seres humanos, millones de seres humanos sienten por la peripecia del Antiguo Egipto

Pero, ¿cómo falleció Tutankamón?, fue otro de los misterios, alentado sobre todo desde que se hicieron unas radiografías en 1968 en las que se veía, se percibía o se intuía una fractura en su cráneo justo por debajo de una de sus orejas. Esto contribuyó a abonar más la leyenda, porque de inmediato se comentó que sin duda una el joven faraón de apenas 19 años había sucumbido víctima de la tradición, víctima de la conjura, de un asesinato, de un magnicidio, por supuesto los egiptólogos de inmediato también buscaron posibles culpables, sospechosos de ahí surgieron dos nombres, el sumo sacerdote Ay que ocupara el sitio, el trono de Tutankamón poniendo fin de ese modo a la decimoctava dinastía, y Horemheb el gran Mariscal, el gran general de los ejércitos egipcios éste sería el que inauguró la decimonovena dinastía ambos personajes estaban muy relacionados con la supuesta muerte de Tutankamón al decir de algunos expertos.

Sepamos un poco más acerca de la vida de Tutankamón, de la exigua de la efímera vida de Tutankamón, nos encontramos en el siglo XIV a. C. a mediados de dicha centuria Amenofis IV proclama el culto único al dios Aton, al dios solar, al emanador de toda vida para Egipto el Egipto de las dos tierras, el Egipto bañado por el legendario río Nilo

Amenofis IV cambia su nombre por el de Akenatón y el culto se entrega a Aton, en medio del entusiasmo de unos y de la cólera de los más, pues pensaban que esa medida excéntrica del faraón lo único que desataría era la guerra, la cólera, la extinción de Egipto, pero el flamante Akenatón quiso dar rienda suelta a su devoción y en consecuencia alzó una ciudad en medio del desierto, en medio de la nada, llamada Tell el-Amarna, Tell el-Amarna era preciosa una ciudad bellísima, una ciudad hecha con prisas eso sí, por eso se desestimó el empleo de materiales más sólidos y se utilizó en consecuencia el ladrillo, en todo caso una ciudad digna de un faraón, digna de un único Dios Aton, y en Tell el-Amarna Akenatón pasó sus días más felices, los mejores de su vida en compañía de su madre y sobre todo de su esposa la privilegiada de Nefertiti con la que tuvo seis hijas, seis, muy buena prole pero fallaba algo y es que no llegaba el varón, no llegaba el heredero para Akenatón, un muchacho que debía llegar sea como fuere, y se buscó, la verdad es que se buscaron candidatas porque se entendió que Nefertiti tan sólo servía para traer féminas al mundo.



Reconstruccion del Faraon Niño

Según cuenta la leyenda fue la propia Nefertiti quien escogió entre sus esclavas a una con acreditada fertilidad su nombre era Kiya, era una mujer muy agraciada, y desde luego figuraba entre las favoritas del harén real, en consecuencia Kiya se transformó en la segunda esposa de Akenatón y con ella engendró a su heredero, según se sabe Kiya falleció en el parto, ignoramos el motivo si fueron las necesidades, la precariedad del momento o más bien la conjura la acción decidida de Nefertiti la cual no quería enemigas en su derredor, no quería a nadie que la molestase que la importunase y en consecuencia mandó, ordenó la ejecución de Kiya una vez dio a luz a Tutankatón, ese fue el nombre original, el nombre primigenio del faraón, era la plenitud para el culto a Aton por fin había llegado el ansiado varón el heredero de Akenatón era del año de 1342 a. C.

Existen muchas fechas sobre el nacimiento, el presunto nacimiento de Tutankatón, el futuro Tutankamón pero la más fiable parece que fue la de 1342 a. C. Se supone que Tutankamón nació en Tell el-Amarna, pero también debemos fijar Tebas, actual Luxor como la ciudad en la que vino al mundo, en la que vio la luz del mundo es llamado a ser faraón niño, por tanto bien Tell el-Amarna, bien Tebas, el caso es que hacia 1342 a. C. Tutankamón surgió para la historia. Fue el único heredero varón de Akenatón y apenas tuvo infancia este niño, pues cuando sólo contaba nueve años de edad, su padre, su progenitor falleció.

También las circunstancias de este óbito regio se nos antojan difíciles, ¿murió de causas naturales? o ¿murió envenenado?, (una práctica muy habitual en aquel momento, y en todos los tiempos claro) , poco sabemos sobre el último momento en la vida en la tierra de Akenatón, pero lo que sí sabemos es que su hijo tuvo que asumir el trono de las dos tierras, el trono del Nilo, con tan sólo nueve años de edad. Como es obvio el joven, jovencísimo faraón fue asesorado de inmediato por el sumo sacerdote Ay y por Horemheb el gran general de los ejércitos egipcios y decimos que fue asesorado por qué un niño apenas puede tomar decisiones y una de las que tomó fue la de cambiar, tornar el culto a Atón por el del antiguo Dios Amón, en consecuencia ¨Tutankatón pasó a ser Tutankamón.

Con 10 años por delante para gobernar Egipto, un decenio en el que recibió constante tutela de sus mentores, de sus asesores aquellos que pretendían volver a Egipto a la situación anterior, a la que ellos entendían como normalidad, se buscó una esposa idónea para Tutankamón y se encontró precisamente en la prole de sus hermanastras, las que habían nacido del vientre de Nefertiti, una de ellas, pequeñísima, jovencísima, tenía tan sólo cinco años de edad, se llamaba Ankesenamon, y este fue el matrimonio, Tutankamón por un lado con nueve años y Ankesenamon por otro con tan sólo cinco, pero así eran las cosas en el Antiguo Egipto.

Plano de Tell el-Amarna


Tell el-Amarna fue un sueño, la capitalidad la perdió en beneficio de Tebas y allí se instaló la corte, allí vivió sus años, los años de vida que le quedaban Tutankamón, en compañía de su jovencísima mujer, su jovencísima esposa con la que le como puede suponer no engendró, no tuvo descendencia. Transcurrieron los años hasta la fatídica fecha para él, de 1323 a. C. en dicho año Tutankamón falleció de forma sorpresiva, de forma inesperada, tanto, que su tumba, su monumento funerario no estaba acabado e incluso las piezas, los objetos que acompañaron en su viaje hacia el mundo sobrenatural, tuvieron que ser cogidos de otros ajuares, esa cosa inconclusa nos habla de la premura con que tuvo que hacerse el sepulcro, el acomodo final, un buen lecho final a Tutankamón.

Todo fue inesperado, pero ¿qué paso?, ¿Que ocurrió realmente?, ¿de qué murió Tutankamón? como antes hemos dicho el hallazgo de su tumba inviolada en 1922 comenzó a reportar algunas pruebas, el propio Howard Carter manipulo de forma negligente el sepulcro, la momia de Tutankamón fue extraída del sarcófago por Howard Carter supongo que nervioso y emocionado por lo que había conseguido y esto al parecer maltrato la momia. En 1968 se realizó una radiografía a la momia de Tutankamón y en ella se descubrió que debajo de su oreja izquierda lo que bien pudiera ser una fractura y una esquirla de cráneo en el interior de la cabeza, por supuesto muchos pensaron en el magnicidio, que Tutankamón había sido asesinado y los egiptólogos trazaron una hipótesis de conjura donde surgieron los nombres de Ay el sumo sacerdote y Horemheb el general de los ejércitos egipcios, estos tramaron la urdimbre de la sedición y decidieron acabar con su vida.

Había sospechas, por lo visto, de que Tutankamón tenía intención de volver al culto de su padre, al culto de Atón y decidieron acabar con él, según esta hipótesis todo aconteció tras una jornada de caza, el faraón era muy aficionado a cazar animales salvajes y tenía por costumbre regresar en su carro de guerra, en su carro de caza, haciendo competiciones con los que le acompañaban en cada jornada, uno de ellos era Ay, en ese año de 1323 a. C.,Ay tenía 60 años de edad hay también algunas noticias, algunos rumores sobre quién era Ay, algunos afirman que era el padre de la mismísima Nefertiti y de ahí que fuese proclamado faraón tras la muerte de Tutankamón por eso se convierte en el sospechoso principal y más sabiendo que era un reaccionario, que era un conservador, que pretendía dejar las cosas como estaban y no volver al culto de Atón, con Amón se estaba también muy bien, muy a gustito y por eso Ay es el primero en la lista, pero Horemheb seguramente era su aliado los dos conspiraron y en esa jornada de caza Ay propuso Tutankamón realizar una carrera hasta Palacio con los carros, Tutankamón aceptó gustoso, ambos emprendieron la carrera el trasiego con sus carros de caza y en eso que surgió otro carro, un tercer carro, cuyos hombres, los que portaban, los que dirigían ese carro, sacaron, extrajeron del carcaj una lanza y la incrustaron en las ruedas del carro real y éste volcó ocasionando heridas estrepitosas en el pecho a Tutankamón, dicen que le aplasto el pecho pero que seguía vivo, quedó vivo, estaba malherido pero vivo, cuentan que Ay bajó de su carro y de un golpe certero acabó con la vida de Tutankamón, es el famoso golpe en la cabeza del que tanto se habla, por tanto Ay sería el asesino, el asesino potencial de Tutankamón en alianza con Horemheb, de ese modo falleció.

Es la hipótesis del magnicidio de Tutankamón cuando este tenía 19 años de edad, es lo que se vertió desde la famosa radiografía de 1968 y aún más cuando en 1997 se unieron dos expertos para estudiar el caso Tutankamón, uno de ellos era un eminente neurorradiólogo británico llamado Ian Isherwood, otro un investigador de Scotland Yard llamado Graham Melvin, semejantes personalidades dos consumados especialistas en la investigación médica y criminal unieron esfuerzos para publicar en ese año de 1997 un informe exhaustivo en el que se abonaban la sospecha y se confirmaba la duda sobre el asesinato, el presunto asesinato de Tutankamón, los mencionados Horemheb y Ay eran los culpables sin duda alguna y habían acabado con la vida de Tutankamón y esa fue la historia más creída en la que todos los egiptólogos coincidían o casi todos, algunos se mostraban reacios y siguieron, prosiguieron las investigaciones.

Mientras tanto miles, miles de aficionados, miles de turistas seguían visitando a la momia de Tutankamón en el museo de El Cairo, aquellos objetos funerarios, rituales seguían provocando ensoñaciones, la gente quería a Tutankamón era el gran icono, uno de los grandes iconos del Antiguo Egipto.

Lo que nos cuenta la historia es que Ay sucedió a Tutankamón y que se casó con Ankesenamon la mujer de Tutankamón quien por entonces contaba apenas con 15 años de edad, pero claro si tenemos por veraz la hipótesis que nos habla de Ay como padre de Nefertiti estaríamos hablando de Ay casándose con su propia nieta. Ay tenía 60 años Ankesenamon tenía 15, pero bueno era también una costumbre una práctica habitual en Egipto y tampoco nos debe extrañar mucho que un abuelo se casase con su nieta por necesidades del momento.
Con Ay (que murió sin descendencia) se pone fin a la decimoctava dinastía, Ay fue sucedido por
Horemheb el otro sospechoso es que inaugura la decimonovena dinastía, la situación ya cambiaria ya no se volvería a pensar jamás en Aton, Amón sería desde entonces el dios principal del panteón egipcio, la calma volvería y Tutankamón se convertiría en un pésimo recuerdo tras su ovito en Menfis, la ciudad magnífica de Menfis.

Volviendo a la actualidad, tras ese estudio de 1997, poco se hizo hasta el 5 enero 2005, hasta hace bien poquito, en esa fecha se reunieron 12 expertos, nueve egipcios consumados especialistas en la historia de su país grandes conocedores de los misterios de la decimoctava dinastía, otros dos italianos y un último suizo, estos 12 consumados especialistas utilizaron técnicas depuradas de escáner digital y con semejante artilugio y tras haber conseguido permiso para analizar la momia se pusieron manos a la obra y sometieron al cadáver de Tutankamón a un escrupuloso y minucioso estudio, a una investigación que fue palmo a palmo milímetro a milímetro escrutando todas las hendiduras todos los vendajes todo lo que quedaba de Tutankamón y en efecto constataron que había una fractura en la base del cráneo del faraón niño y también vieron esa famosa esquirla de la que tanto se hablaba pero el escáner determinó que esa supuesta herida más bien podría ser una mala manipulación de Howard Carter al extraer el cadáver del sarcófago o una mala praxis de los embalsamadores cuando estaban dándole vendajes y estaban realizando los rituales funerarios habituales de los egipcios para qué Tutankamón fuese cómodo al otro mundo, algún embalsamador tuvo el pésimo gesto de dar un pequeño golpecito en él la base del cráneo del niño faraón y dejarle semejante mella, en fin que no parecía aquella fractura fruto de una contundente embestida, de un golpe certero de una maza, no, más bien parecía un daño contraído a posteriori, lo que sí les interesó.

Lo que sí les llamó la atención, fue una fractura una vieja herida concebida en la pierna, en el fémur de la pierna izquierda de Tutankamón, el escáner constató que aquella fractura se había curado mal, los egipcios como es obvio sacaron la historia de Tutankamón, en ella se veían los bajorrelieves creados en la época del faraón y se comprobó que el faraón utilizó bastones y asimismo se pudo certificar que el faraón cojeaba ostensiblemente en sus últimos días de vida.

¿Se hizo esa herida en una jornada de caza?, no lo sabemos pero lo cierto es que esa fractura existe está la pierna izquierda de Tutankamón y que según el escáner, según los especialistas esa fractura de fémur se cerró mal, seguramente estaba abierta y en aquel tiempo las infecciones eran norma común, por tanto estos investigadores el 5 enero 2005 ofrecieron una nueva hipótesis al mundo, Tutankamón el hijo del sol, había muerto víctima de la septicemia, es decir de una infección generalizada que se adueñó de su cuerpo acabando con la vida del joven faraón. Esta parece ahora la hipótesis más plausible a la que se aferran los investigadores, la que más sentido tiene, que se hiriese esa pierna, que quedase la herida abierta, sangrando y infectándose y al final dándole muerte de forma muy muy dolorosa.

Cada uno que se acoja a la hipótesis que más le guste, Egipto a fin de acabó está para darnos grandes sueños, para recuperar el pasado, para soñar con aquellas glorias pretéritas, muriera asesinado o muriera de una simple herida infectada, lo cierto es que Tutankamón, constituye uno de los iconos más atractivos del Antiguo Egipto, con él se acabó el sueño de una deidad única llamada Atón y gracias a Howard Carter, a pesar de su negligencia a la hora de entrar como elefante en cacharrería en aquella tumba inviolada la del valle de los Reyes, gracias como digo a este célebre arqueólogo aficionado, hoy sabemos mucho más y mejor sobre cómo eran, sobre cómo pensaban, sobre cómo soñaban los antiguos egipcios, Tutankamón es sin duda alguna epicentro del ministerio aún hoy en día.

Trascrito por: Corocotta07

jueves, 18 de junio de 2009

Video de Fotos Antiguas de Santander I

Aqui he montado un video con las fotos antiguas que tengo de Santander , espero os gusten

Un Saludo

Corocotta07

martes, 19 de mayo de 2009

Historia del Lábaro Cantabro

ANTECEDENTES del CANTABRUM:

El historiador Joaquín González Echegaray afirma en su obra Los Cántabros, que “a través de la caballería cántabra pasó al ejercito romano una enseña, un estandarte, llamado Cantabrum. La cita la debemos a Minucio Felix y a Tertuliano, y por el Codex Theodosianus sabemos que el portador de dicha enseña llevaba el nombre de Cantabrarius. No pueden deducirse demasiados datos de las citas aludidas, y lo único que podemos asegurar es que dicho estandarte era ya conocido en el ejército en el s.II, que se trataba de un paño colgado sobre un asta en forma de cruz al estilo del Vexilum y más tarde del Labarum".

Sabemos pues por Tertuliano y por Minucio Felix, que existía un estandarte militar denominado Cantabrum. Es conocido que este tipo de divisas era común entre otros pueblos célticos. De hecho, aparecen representados en el Arco de Orange y en acuñaciones romanas de la Península Ibérica. Se podría incluso interpetrar que el uso de esa insignia fuera tomada de las tropas de caballería cántabra, del mismo modo que conocemos por Arriano que el ejército romano copió dos tácticas de dicha Caballería Cántabra:
El Circulus Cantabricus.
El Cantabricus Impetus.
Posteriormente, el Codex Theodosianus nos habla de los Cántabrarii, una especie de colegio encargado de portar el Cantabrum, un estandarte que incorporaría Roma a su propia simbología. (Hoy sabemos que Roma acostumbraba a asumir los símbolos de las naciones vencidas).

ANTECEDENTES del LABARUM:
Siglos más tarde se extendería dentro del Imperio otro tipo de denominación para los estandartes, como los sustantivos Vexilum y luego Labarum. Esta última insignia – El Labarum- nos es descrita por Eusebio, como una tela ricamente enjoyada que colgaba de un travesaño del asta. En las acuñaciones de la época este estandarte nos es presentado con un símbolo cruciforme, y es Aurelio Prudencio quien hace mención al color al mencionar el “ Purpureum (…) Labarum”.
Labarum proviene de la raíz indoeuropea *(p)lab_ “hablar”, de donde se ha derivado el adjetivo *labaros “orador”, ampliamente utilizado en diferentes lenguas celtas. En el desarrollo de las batallas, los estandartes eran utilizados para enviar directrices a las tropas, pues resultaba imposible hacerse oír en el fragor de un combate. De ahí el significado de Labarum “el que habla”, como indica J. Maroñas en su obra sobre onomástica cántabra.

DENOMINACIÓN:
El nombre de nuestro estandarte es Cantabrum o Cántabro, pero se ha rebautizado socialmente con el apelativo Lábaru. Se ha extendido la creencia popular de que ambos estandartes, el Cantabrum y el Labarum, son el mismo, sólo que con distinta denominación y ornamentación, debido al paso de los siglos entre uno y otro. Algunos autores han creído ver en los orígenes del Labarumuna influencia indirecta de los cántabros a través de su estandarte militar, denominado Cantabrum, bastante más antiguo. Respecto a este tipo de suposiciones, sólo nos atrevemos a decir que hay que tomarlas con mucha prudencia. Efectivamente, el término Labarum es celta, no latino, pero no es privativo de Cantabria, ya que infinidad de naciones europeas hablaban lenguas celtas en esa época. Y lo más importante; el Labarum no tiene porque ser un heredero del Cantabrum, y sólo cabría plantearlo como una posibilidad y nunca como una certeza histórica.
En definitiva, LA IDENTIFICACIÓN CANTABRUM = LABARUM ESTÁ POR DEMOSTRAR. El origen de la mezcla e interrelación de ambos términos hay que buscarla en el vasco-cantabrismo del s.XVIII, en la errónea apreciación de algunos sectores científico-ideológicos, que identificaban, a los antiguos cántabros como los antepasados de los vascongados (que no de los vascos), y al Lauburu como el Labarum al que los romanos habrían rebautizado como Cantabrum. Evidentemente, estas creencias cavernarias quedarían superadas ya en el s.XIX, pero de todo aquello, algo ha llegado hasta nuestros días, dando pie a la denominación popular que se le ha acabado dando al Símbolo.
El COLOR del CANTABRUM:
Ninguna fuente nos habla del color del Cantabrum. Otra cosa es, que se pudiera deducir el color del Cantabrum como encarnado, rojizo, púrpura… en virtud de los antecedentes históricos y del propio contexto del pueblo cántabro, -pero nunca vinculándolo con el Lábarum-. Según Dumezil, el rojo es el color que los pueblos indoeuropeos atribuían a sus deidades guerreras. Como ejemplo, observemos el epíteto atribuido al dios cántabro "Erudinus", donde aparece la raíz celta rud_ (“rojo” y al mismo tiempo “fuerte”). Mientras, SÍ que sabemos el color del Labarum, al que Aurelio Prudencio adjetiva como Purpureum, como indicábamos al comienzo. Púrpura era el color del emperador, por lo tanto, el estandarte imperial era de ese mismo color. Además, también en ese caso, estaba asociado a la guerra, como en casi todas las culturas.
El SÍMBOLO o MOTIVO del CANTABRUM:
Al existir teorías que vinculaban al Cantabrum con el Labarum, y portar -este último- el Crismón añadido por Constantino, se intuyó -desde estas corrientes- que este símbolo cruciforme, fuese una evolución de otro símbolo cruciforme que, interpretaban, llevaría el Cantabrum en origen: los cuatro crecientes lunares de la Estela de Barros (motivo que se repetite en cinco de las Estelas gigantes conocidas en Cantabria). Sin embargo, todo esto es, como decimos, una cadena de suposiciones por demostrar. Empezando por la raíz: identificar al Cantabrum como precedente o antepasado del Labarum, y siguiendo por el hecho atribuir al Crismón de Constantino, una influencia de la simbología cántabra precristiana. Por ello. y a modo de conclusión; a día de hoy no se puede saber qué decoración o motivo lucía el Cantabrum.

sábado, 16 de mayo de 2009

Cine rodado en Cantabria

CANTABRIA, PLATÓ CINEMATOGRÁFICO: DEL HOLLYWOOD PEJINO A LA ALMERÍADEL NORTE

T E X TO: JOSÉ RAMÓN SAIZ VIADERO

Aunque el rodaje de las primeras películas de las que se tiene constancia documentada en Cantabria se remonta hasta el año 1904, -en concreto,con "La salida de misa de doce de la iglesia
de Santa Lucía" (J. Pradera, 1904)-, no fue sino hasta iniciarse la década de los sesenta cuando comenzaron a proliferar las filmaciones de una manera un tanto continuada, teniendo a Santander como un escenario privilegiado que llegaría a sumar en toda su historia hasta treinta largometrajes de ficción.


El Sardinero con sus playas, la bahía, el palacio de La Magdalena con la Universidad Internacional y el Casino serán los lugares preferidos por los directores. Pero, en total, más de ochenta largometrajes de ficción se han rodado en Cantabria a lo largo de casi noventa años de historia de su cine, algo que convertía en una realidad las manifestaciones efectuadas por algunos profesionales del cine, que medio siglo atrás ya hacían declaraciones como éstas:
"Las costasmontañesas son muy fotogénicas” (R. Gil)
“Me gustaría fotografiar aquellos paisajes: los verdes del interior y los grises del litoral (...) yo soy, antes que nada, pintor, y por eso mismo no puedo desconocer los muchos colores plásticos de la Montaña” (A. Ruiz Castillo).

Pero merece resaltarse especialmente el fenómeno socio-cinematográfico denominado “El coloso de Rodas” (Leone, 1960) que, además, contribuyó a convertir de forma transitoria la villa pesquera de Laredo en un emporio de fisonomía romana, pese a que la historia de su argumento se desarrollaba en la isla griega que daba nombre a la película.

Griegos, romanos y laredanos, todos primos hermanos para el paso de los siglos. Y así, el nombre cántabro de Laredo pudo dar la vuelta al mundo en las páginas de periódicos y revistas, obteniendo la propaganda turística más barata y eficaz que jamás se haya conocido.
“El coloso de Rodas”, dirigida por un experto en coproducciones como fue el italiano Sergio Leone, emplazó su equipo plurinacional en Laredo durante el verano de 1960, haciendo de la villa pejina una especie de plató internacional, donde se daban cita actores y actrices de la popularidad del norteamericano Rory Calhoun, el francés Georges Marchal, la italiana Lea Massari, la española Mabel Karr (acompañada por su marido Fernando Rey). Junto a los famosos intérpretes, se movilizaron alrededor de 1.500 extras, procedentes no solamente de la villa pejina sino también de los demás municipios trasmeranos, que veían aparecer la oportunidad de ganarse un dinero fácil: “por no hacer nada” se pagaban 100 pesetas la jornada de trabajo y 200 a los que se presentaran caracterizados, lo cual suponía una buena cantidad, sobre todo para campesinos y pescadores en paro forzoso durante el estío, como hemos dejado documentado en nuestra monografía titulada “Cuando Laredo fue Hollywood” (Ediciones Tantín, 1997).

La película alcanzó un éxito considerable, más que artístico, de taquilla; pero también fué un buen lanzamiento publicitario para los incipientes proyectos turísticos de Laredo. El nombre de la villa y las circunstancias más arriegadas del rodaje, a cargo de los especialistas que se
lanzaban desde lo alto de un coloso trucado pero cuyas solas piernas tenían 25 metros de altura -desde donde se arrojaba al mar el especialista José Luis Chinchilla por la suma de 25.000 pesetas-, dieron la vuelta al mundo en reportajes de periódicos y revistas cinematográficas. Finalmente, los materiales obtenidos con el movimiento de masas resultaron tan atractivos que se vendieron para insertos en otras películas de similar ambientación, dandose la circunstancia de que en una película porno las escenas exteriores fueron extraidas del "Coloso de Rodas".
Pocos meses después la misma productora intentó continuar en la villa pejina la secuela de aquellos "peplums" tan atractivos para el cine comercial de la época con la película
titulada “Goliath contra los gigantes” (Malatesta, 1960), pero sus resultados fueron tan pueriles que, a la vista de lo que las imágenes contenían, se estuvo discutiendo si eliminar los gigantes del título, porque no sólo no aparecía ninguno en la pantalla sino que el actor utilizado para interpretar el papel de Goliath era un desconocido Brad Harris que apenas medía 1,70 m. de altura.
En 1967, Mario Camus, para la película del Racing “Volver a vivir ”, llevaría sus cámaras a presenciar un partido de fútbol entre aficionados en las arenas de la playa de El Sable, con la aparición del actor Manolo Zarzo entre los jugadores. Era el remate final del momento glorioso en materia cinematográfica que vivió Laredo.
OTRAS VILLAS FOTOGÉNICAS

En los años setenta la imagen de Hollywood apenas representaba ya algo de lo glamouroso que había sido desde los años veinte. Y por ello, cuando hubo necesidad de acuñar una frase y un calificativo para denominar la proliferación de rodajes en Cantabria, se siguió la tónica que marcaban los estudios instalados en la provincia almeriense: la Almería del Norte fue Cantabria para algunos periodistas, encantados con poder contar frecuentemente con un tema de interés general para poder llenar sus cuartillas. A la villa pejina la sustituyeron, principal-mente, las poblaciones de Santillana del Mar y Comillas, con su estilo peculiar cada una, pero que lo mismo servía para ambientar una película de carácter histórico que para dar vida a otra de terror. En Santillana ya existía un precedente, que la relacionaba con lo que había sucedido en Laredo: el rodaje del largometraje italiano titulado “Los novios” (Maffei, 1963). Basada en la novela de igual título del escritor italiano Alejandro Manzoni, concitó el interés de un gran número de extras procedentes fundamentalmente del municipio de Torrelavega, quienes también llegaban atraidos por el salario ofrecido por los encargados de producción y que consistía en las consabidas 100 pesetas por jornada,con la obligación de utilizar en este caso un atuendo de corte renacentista.

Esta actividad concentró a centenares de personas que, guiadas por uno de los extras, descubrieron con regocijo propio las muestras del arte románico representado en los capiteles obscenos de la Colegiata, mientras el párroco hacía patente su enfado ante tales manifestaciones de interés artístico y procedía a cubrir los ejemplos perniciosos con las correspondientes telas. Era una extensión más de la censura que se prodigaba en los espectáculos y la vida pública del país y que no desapareció hasta después de producirse la muerte del dictador en el otoño de 1975. Santillana del Mar ya había conocido desde antaño la presencia de las cámaras, comen-zando por “Los intereses creados” (Benavente, 1918) y seguida con más fortuna por la primera versión de “El abuelo” (Buchs, 1925) (luego repetida por Rafael Gil con “La duda”, 1972) -en la cual aparecía como chófer de la marquesa el abuelo del que andando el tiempo se convertiría en cronista de Torrelavega: Aurelio García Cantalapiedra, o para “La niña de Luzmela” (Gascón,1950). Pero fue a partir de este momento cuando las calles de la villa dormida empezaron a contemplar con frecuencia el paso de las cámaras:
“El filo del miedo” (J. J. Balcázar, 1964)
"Volver a vivir ” (Camus, 1967)
“Vera, un cuento crue l ” (Molina Re i g, 1973)
“Las cuevas de Altamira, descubrimiento de importancia en el mundo de la prehistoria” (R. Saenz de Heredia, 1973)
“El marqués de Santillana” (Camus, 1975)
“Hasta que el matrimonio nos separe ” (Lazaga, 1976)
“Las siete magníficas” (Herreros, 1978)
“Bolero” (Derek, 1983)
“Crystalstone” (Peláez, 1986)
y una larga serie de documentales y cortometrajes, sobre todo atraídos por la importancia del bien más preciado de su municipio: las cuevas de Altamira.
CAMUS, ENAMORADO DE COMILLAS

Pero fue el modernismo de Comillas lo que hizo a los cineastas (sobre todo a Mario Camus, un enamorado de sus encantos hasta el punto de fijar su residencia en las cercanías) preferir este plató por encima de otros, rodando allí con bastante frecuenciacomo pormenorizadamente ha descrito elprofesor comillano Sánchez Noriega en sutrabajo “Cine en Cantabria. Las películas de Mario Camus y los rodajes en Comillas” (Ediciones Tantín, 1994). Comillas acogió el
rodaje de doce largometrajes, algunos de los cuales destacan por su importancia:
“Helena y Fernanda” (Diamante, 1969)
“La residencia” (Ibáñez Serrador, 1969)

“Volver a vivir” (Camus 1967)
“Al ponerse el sol” (1967)
"Los días del pasado” (1977)
“La rusa” (1987)
“El color de las nubes” (1997)
“La corrupción de Chris Miller” (Bardem, 1971)
“Vera, un cuento cruel” (Molina Reig, 1972)
“Manderley” (Garay, 1979)
“Bolero” (J. Derek, 1984)
“Werther ” (Miró, 1986)
Torrelavega, Santoña, Castro Urdiales con la presencia de un Peret en la cima de su popularidad para el rodaje de “Si Fulano fuera Mengano” (M. Ozores , 1971), y la Liébana
también serán escenarios muy llamativos para los realizadores y, últimamente, merced a la presencia en el mundo de la producción de los hermanos Montero , de Valderredible, esta comarca y sus alrededores han contado con las visitas de las cámaras para dos largometrajes: “El invierno de las anjanas“ (Telechea, 1999) y “Código natural” (Pérez Herrero, 1999), aunque quizás lo más sorprendente haya sido seguir por tierras campurrianas las cabalgadas de un personaje ya mítico en el cine y la literatura en “La vuelta del Coyote” (Camus, 1998). El balneario de Corconte lo convertiría Telechea en un psiquiátrico, mientras que el balneario de La Hermida era transformado en el escenario de una película de terror para “Piensa” (Alvort, 2004), cuyas incidencias de rodaje acabaron siendo a su vez terroríficas.
Y hablando del tema del terror, hemos de referirnos a la que quizás -después de “El coloso de Rodas” - haya sido la película que mayor proyección internacional ha proporcionado a Cantabria, a pesar de que sus parajes servían para recrear la campiña británica: “Los otros ” (Amenabar, 2001).Como ya ocurriera en su día con la aparición del mito Bo Derek en “Bolero”, la sola presencia de la protagonista del film de Amenábar atrajo hasta el palacio de Las Fraguas a una multitud de cámaras interesadas en obtener imágenes de un rodaje que estaba llamado a tener gran éxito, como así fue; todo ello unido a una cuestión extra cinematográfica: las relaciones sentimentales entre Nicole Kindman y su marido el actor Tom Cruise, productor de la película.

Y, para entonces, los extras habían pasado de trabajar gratis o por los veinte duros de las pri-meras superproducciones a percibir entre las seis u ocho mil pesetas que se barajan en los últimos tiempos, más tentempié incluido; lo cual hace desear la presencia de los peliculeros como un atractivo suplementario, como una manera de ganarse algún dinerito y, también, como un medio para conectar con el mitificado mundo del celuloide y hacerse un currículo, siquiera sea modesto. Que se lo digan a los alumnos de la Escuela Regional de Arte Dramático, siempre dispuestos a la caracterización: Ana Luisa de la Osa, Agustín Leyva y Fernando Rebanal son tres ejemplos que han salido de sus aulas, al margen del famoso Eduardo Noriega.
Pero, sin duda, la persona que más ha movido a los figurantes en los últimos tiempos ha sido Ana Pérez Fraile, especializada en conseguir de forma inmediata todo aquello que el director solicite, porque para algo deben servir los contactos y las distancias cortas que proporciona la vida en provincias. Rodar en la periferia tiene, como han podido comprobar los productores, no sólo sus encantos, sino también sus ventajas, sobre todo cuando las instituciones públicas de nuestra región se han decidido últimamente a implicarse en las tareas de producción, reconociendo así la importancia del séptimo arte como modo de expresión artística y como factor clave para transmitir la imagen de una comunidad.


DE “LOS INTERESES CREADOS” A
“NO DIGAS NADA”

1918:
"Los intereses creados" , de Benavente.
1920:
"¡Cuidado con los ladrones!" y "La venganza del marino" , de Buchs.
1925:
"Currito de la Cruz" , de A . Pérez Lugín / F. Delgado. "El abuelo", de Buchs.
1926:
"Corazón de reina", de G. Muñoz / Beringola.
1933:
"El agua en el suelo" , de E. F. Ardavín.
1943:
"Santander, la ciudad en llamas", de Marquina.
"La niña de Luzmela" , de Gascón.
1950:
"Mal aire", de A. Perla.
1957:
"¡Viva lo imposible!" , de Gil.
1960:
"El coloso de Rodas" , de Leone.
1960-61:
"Goliath contra los gigantes" ,
1963:
"Camino hacia las estrellas" , de J. L. Merino.
"Los novios” o “Promesasagrada", de Maffei.
1964:
"El filo del miedo" , de J. J. Balcázar.
"Diálogos para la paz" , de J. Feliú / J. M. F. Espina.
1966:
“¡Adiós, cordera!", de P. M. Herrero.
"Pasto de fieras" , de Ossorio.
1966-67:
"Volver a vivir" , de Camus.
1967:
"Al ponerse el sol" , de Camus.
1969:
"Helena y Fernanda" , de J. Diamante.
"La residencia", de Ibáñez Serrador.
1970:
“The horsemen”, de
Frankenheimer.
1971:
"Si Fulano fuera Mengano" , de Ozores.
1972:
"La duda", de Rafael Gil.
"La corrupción de Chris Miller", de Bardem.
"Experiencia prematrimonial" , de P. Masó.
"El monte de las brujas", de Artigot.
"Habla, mudita", de Gutiérrez Aragón.
1973:
"Las cuevas de Altamira, descubrimiento de
importancia en el mundo de la prehistoria", de R. Saenz de Heredia.
"Vera, un cuento cruel", de Molina Reig.


"Un casto varón español" , de J. de Armiñán.
1975:
"El marqués de Santillana", de Camus.
1976:
"Hasta que el matrimonio nos separe", de Lazaga.


1977:
"Dos hombres y en medio dos mujeres", de Gil.
"Los días del pasado" , de Camus.
"El camino", de Molina Reig. "Ovnis y viajes
extraterrestres", de J. Andrés Alcalde.
1978:
"Rebeldía", de A. Velasco. "El corazón del bosque", de Gutiérrez Aragón.
"Las siete magníficas" , de D. Herreros.
1979:
"Manderley", de Garay.
1980:
"Los cántabros", de J. Molina.
1981:
"Asalto al Casino" , de Boulois.
"Géminis", de Garay/Revuelta.
1981/82:
"Cuerpo a cuerpo" , de Viota.
1982:
"Hablamos esta noche", de Miró.
"Instrucciones para John Howell", de Páramo.
1983:
"Bolero", de J. Derek.
"Tunka, el guerrero", de J. Gómez Sainz.
"Avon Place" , de Américo Gutiérrez.
"Feroz", de Gutiérrez Aragón.
1986:
"Werther", de Miró.
"Crystalstone", de A. Peláez.
1987:
"El Lute. Camina o revienta", de Aranda.
"La rusa", de Camus.
"El túnel", de Drove.
"La mitad del cielo" , de Gutiérrez Aragón.
"Oficio de muchachos", de C. Romero-Marchent.
"Del Miño al Bidasoa", de Briz.
1991:
"Después del sueño", de Camus.
1993:
"Intruso", de Aranda.


"Alegre, ma non troppo" , de Colomo.
1994:
"Amor propio", de Camus. "Mar de Luna", de Matji.
1995:
"Hotel y domicilio" , de E. del Río.
1996:
"Airbag", de Bajo Ulloa.

1997:
"El color de las nubes" , de Camus.
1998:
"La vuelta de El Coyote", de Camus.
1999:
"El invierno de las anjanas" , de Telechea.
"Código natural", de V. Pérez Herrero.
2000:
"Los otros", de Amenábar.

"El deseo de ser piel roja" , de Ungría.
2001:
"La playa de los galgos" , de Camus.
"El viaje de Carol" , de Uribe.
2002:
"Diario de una becaria" , de J. San Mateo.
2003:
"La vida que te espera" , de Gutiérrez Aragón.
“Los nombres de Alicia” , de Pilar Ruiz.
"Horas de luz", de Matji. "Piensa", de Alvort.
"Una preciosa puesta de sol", de Álvaro del Amo.
2004:
"Mis estimadas víctimas", de Costa.
2005:
"No digas nada", de Felipe Jiménez Luna.

jueves, 14 de mayo de 2009

Coleccion de Fotos Antiguas de Santander Vol.I

Aquí dejo una serie de fotos antiguas de Santander que he encontrado por la red, espero que os gusten si es así, subiré más, un Saludo


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Corocotta07






miércoles, 29 de abril de 2009

El Paleolítico Medio en Cantabria

Así en esta rutina que hemos descrito en el Capítulo anterior transcurre la vida de nuestros ancestros más menos durante 20.000 años, casi nada, hasta llegar el 80.000 a.C. y con el lo que técnicamente entramos en lo que se conoce como Paleolítico Medio.


En el Paleolítico Medio aparece un cierto grado de socialización y de intención por parte del hombre de modificar el entorno en el que vive por ejemplo en la cueva de Morín se ha encontrado restos de una pared apuntalada con postes, para dividir la cueva estancias, es lo que podríamos denominar un primitivo acondicionamiento doméstico, esto a día de hoy, los que no sabemos no le damos importancia alguna ya que diríamos " si son cuatro palos nada más" pero si nos ponemos a pesar esto tiene mucha más importancia de lo que creemos, voy a poner un pequeño ejemplo " para la construccion hoy en día de una pared de ladrillo se siguen unos pasos ¿verdad? , esto se debe a que se ha estandarizado el proceso, ya que el que la construye aprendió de uno hacerlas así, éste su vez de otro, y éste así sucesivamente hasta que llegamos al 80.000 a.C. ahora mi pregunta es ¿en quien se fijó aquel neandertal cuando separó la cueva en estancias usando toscas maderas? A que ahora ya no lo vemos cómo unos simples palos".





Todavía es pronto para encontrar signos de expresión gráfica alguna en las cuevas, seguramente es debido a la poca permanencia en ellas, como ya comentado con anterioridad. Por otro lado y a pesar de que Cantabria no se han encontrado restos, se cree que practicaban enterramientos en fosas individuales, esta afirmación lago en base a restos de este periodo encontradas en otras cueva de España como por ejemplo la de Atapuerca.





Refiriendonos a el neandertal própiamente dicho, tras el estudio por parte de expertos de la estructura ósea de restos encontrados se han descubierto cosas muy interesantes, una de ellas es que posiblemente tuviesen un lenguaje muy rudimentario, esto sea descubierto tras un minucioso estudio de la morfología de la traquea el segundo descubrimiento es tras el estudio de la peculiar forma de la clavícula y el húmero de los neandertales y es que según la morfología de estos huesos estos hombres no podía mover el brazo hacia atrás lo que provoca que nuestros ancestros no podía lanzar proyectiles, esto me hace pensar que la caza se convertía en un gran riesgo ya que la lucha era cuerpo cuerpo pues no podían usar lanzas u otras armas arrojadizas.




Imaginamos ahora la defensa ante el ataque de un Oso Cavernario por la ocupación de una cueva, el hombre se acerca con una pica y el oso se defiende a zarpazo limpio es la supervivencia en estado puro ¿no creéis?.





Otros factores a destacar de esta época es la posible existencia de cierto comercio, por denominarlo de alguna forma, sería un comercio de silex entre la zona oriental y la zona occidental, ya que la zona oriental era rica en piedra de silex mientras que la occidental predomina cuarcita, como ya sabemos la piedra más maleable a la hora de la talla es la de silex ya que la cuarcita es muy dura por eso importancia del Silex para elaborar útiles y armas de esta forma transcurren unos 40.000 años hasta 40.000 a.C. que comienza el Paleolítico Superior decir que lo más destacable éste periodo es la desaparición del hombre de Neandertal y su sustitución por el Homo Sapiens.




jueves, 23 de abril de 2009

El Paleolítico Antiguo en Cantabria

Antes de todo un comentario hay que dejar claro y es que, en los tiempos en los que vamos a comenzar a recordar la Historia de Cantabria ya se conocía el fuego, ya que este se descubrió hacia el 400.000 aC, tras esta primera apreciación comenzamos nuestro recorrido por la Historia.
Hemos de remontarnos hasta el 100.000 aC para encontrar los primeros vestigios de nuestros ancestros a los que la Ciencia ha denominado como Neandertales.
Este tiempo tan remoto es uno de los más fríos de los que se tiene constancia, nos encontramos en plena Glaciación, es decir, los hielos perpetuos invaden gran parte de Europa Central y el Polo Norte extendía sus límites hasta las mismas Islas Británicas, la verdad es que me cuesta imaginar una situación así, la Europa que todos conocemos enterrada bajo un inmenso manto de hielo, increible verdad?.
La Glaciación en si lo que supone es que una ingente masa de agua se almacene en grandes moles de hielo, esto a parte de darnos una idea del frío reinante tiene una segunda consecuencia y es que permitió la llegada de los primeros pobladores de la cornisa cantábrica, y es que, el mar había descendido unos 120 mts respecto al nivel que hoy conocemos dejando así al descubierto una franja de costa de entre unos 6 a 8 Kms por la que entraron esas migraciones provinientes de esa gélida Europa Central antes descrita.
La Cantabria que hoy conocemos era muy distinta por aquel entonces ya que los hielos bajaban hasta cotas de unos 600 mts lo cual hace que solo se pudiesen habitar cuevas por debajo de esa cota, por otro lado decir que también hubo asentamientos al aire libre, estos se encontrarían cerca de la costa y de ellos no queda constancia ya que a día de hoy estan bajo las aguas.

Los habitantes de este periodo tan frío, los Neandertales. se caracterizan por una gran robustez esquelética, una potente musculatura, una altura de entre 1´60 y 1´70 mts y una capacidad craneal superior a la actual, esta defininción es la que podemos extraer del análisis de los restos encontrados en las cuevas y abrigos que se reparten por la provincia.

Respecto a la vida del hombre de Neandertal nunca fué facil, ya que su vida fué una lucha constante contra los elementos y por la supervivencia, en esta lucha por la supervivencia hago referencia a la constante búsqueda de alimento y de lugares donde refugiarse, muchos de estos lugares en multitud de ocasiones se las tubieron que arrebatar a Osos Cavernarios, Lobos, Hienas, Panteras, Leopardos y otros animales que como ellos buscaron refugio en abrigos naturales.



Otro aspecto importante y del que poco se habla, es de la vegetación reinante en la zona por aquellos tiempos, a mi en particular hay una pregunta que siempre me gusta hacerme cuando me pongo a pensar en el pasado, esta es ¿que sucedió aquí, o como era esto en un pasado?, pues bien en lo referente al paisaje diremos que lo predominante era la estepa (pradera), salpicado de pequeños bosquecillos de Pino Albear, Abedul, Enebros. Avellanos que se localizan en las cuencas de los rios y zonas abrigadas.

Esta misma vegetación condiciona la fauna, de entre la que destacamos a Bisontes, Caballos, Uros y Ciervos en las estepas, el Rinoceronte de Merks, Elefante lanudo se dan en zonas mas altas, en las vegas de los rios, entre los bosquecillos antes descritos predominaron los Corzos y los Jabalies mientras que en las zonas de roquedo lo que predomino fué la Cabra como vemos no difiere mucho de la fauna actual, si exceptuamos al rinoceronte, uro y elefante.



La caza fué el principal medio de sustento del hombre de Neandertal, pero no el único ya que se han encontrado restos de avellanas en los yacimientos, lo que nos hace suponer que también recolectaban este tipo de frutos.



Al referirnos a los útiles empleados por el hombre de Neandertal diremos que se basan principalmente en piedras toscamente talladas de las que han dejado numerosos restos en las cuevas que ocuparon, esto es debido principalmente a que los Neandertales eran nómadas, es decir no ocupaban las cuevas de manera permanente, sino que se asentaban en un sitio y en el permanecían mientras la caza fuese abundante y cuando esta empezaba a escasear, bien por la presión ejercida sobre los rebaños o bién por movimientos migratorios de las manadas, el asentamiento de abandonaba dejando en el muchas muestras de su trabajo en la piedra gracias al cual nos podemos hacer una idea de como se las ingeniaban por aquel entonces, en ese sentido de ir dejando desperdicios por alli por donde pasaban la verdad es que no hemos cambiado mucho verdad?



De esta forma transcurre la vida de nuestros ancestros durante mas o menos 20.000 años, nos encontramos en el años 80.000 aC y con el entramos en lo que los estudiosos llaman el Paleolítico Medio